Trastornos de la conducta alimentaria en Oviedo| Psicóloga

Soy psicóloga especializada en trastornos de la conducta alimentaria y voy a contarte un caso típico que suelo ver en consulta. Si le hubiéramos preguntado a Marta hace unos años, jamás hubiera dicho que tuviera un problema con la comida. Al principio solo quería «cuidarse un poco más». Empezó eliminando ciertos alimentos, luego controlando cantidades y pesando todo lo que cocinaba, y sin darse cuenta la comida comenzó a ocupar cada vez más espacio en su mente.
Pensaba en lo que había comido, en lo que no debía comer, en si ayer se había pasado. Culpándose, regañandose. No paraba de revisar lo que veía frente al espejo. Desde fuera todo parecía normal, pero por dentro se sentía cansada, culpable y asqueada de si misma.
Muchas personas viven algo parecido sin saber muy bien cómo ponerle nombre. La comida y el cuerpo es el único lugar donde encuentran control en su vida, pero al mismo tiempo se sienten controlados por ello.
En muchas personas, los trastornos de la conducta alimentaria no surgen únicamente por la comida o la imagen corporal, sino como una forma de intentar recuperar control sobre su vida en momentos de estrés o caos emocional. Controlar lo que se come, el peso o el cuerpo puede convertirse en una estrategia para manejar emociones difíciles como la ansiedad, la tristeza, la culpa o la sensación de no ser suficiente. Aunque al principio puede generar una falsa sensación de seguridad o alivio, este control acaba tomando el mando y limitando cada vez más la vida de la persona. Con el tiempo, lo que empezó como una forma de “sentirse mejor” se transforma en una fuente constante de sufrimiento psicológico. La mente se llena de pensamientos obsesivos sobre la comida, el cuerpo o las normas autoimpuestas, dejando poco espacio para disfrutar, descansar o conectar con lo que nos importa. Muchas personas describen sentirse atrapadas en una lucha interna constante, con una voz crítica que nunca se apaga y que genera culpa, vergüenza y un profundo agotamiento emocional.

¿Qué son los trastornos de la conducta alimentaria?

Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) son patrones de comportamiento relacionados con la alimentación y la relación con el cuerpo que generan mucho sufrimiento físico y emocional. No se trata solo de “comer demasiado” o “querer estar delgada”, sino que se trata de una relación compleja que cada persona tiene con la comida, el cuerpo y el control.

Entre los más comunes están:
  • Anorexia nerviosa: Restricción extrema de la ingesta de alimentos, miedo intenso a aumentar de peso y preocupación excesiva de la imagen corporal.
  • Bulimia nerviosa: Episodios de atracones con sensación de pérdida de control, seguimos de sentimiento de culpa y conductas compensatorias como vómitos, ayuno o ejercicios excesivo.
  • Trastorno por atracón: Episodios recurrentes de comer grandes cantidades de comida en poco tiempo, con sensación de pérdida de control, sin conductas compensatorias posteriores.
Cada persona experimenta los síntomas de manera distinta, pero en todos los casos el apoyo profesional es clave para abordar estos problemas de manera segura.

Señales y síntomas más frecuentes

Los TCA afectan de manera directa a la autoestima y a la relación con uno mismo. Es habitual que la persona mida su valor personal en función de su capacidad para controlar la comida o el cuerpo, lo que refuerza un ciclo de autoexigencia y castigo. Este proceso suele ir acompañado de ansiedad, síntomas depresivos, aislamiento social y una desconexión progresiva de las propias necesidades emocionales.

Además, el sufrimiento no siempre es visible desde fuera. Muchas personas continúan con su vida diaria mientras por dentro experimentan una gran angustia, miedo a perder el control o sensación de fracaso constante. Por eso, los trastornos de la conducta alimentaria no son una cuestión de “fuerza de voluntad”, sino un problema de salud mental que requiere comprensión, acompañamiento y apoyo profesional especializado. Reconocer este sufrimiento es un primer paso fundamental para empezar a cuidarse y buscar ayuda. Recuperar una relación más amable con el cuerpo y con la comida implica también aprender nuevas formas de gestionar las emociones y soltar poco a poco la necesidad de control que tanto dolor ha generado.
Algunas de las señales que pueden estar advirtiéndote son estas:
  • Preocupación constante por la comida, el peso o la imagen corporal
  • Comer en secreto o evitar comer en compañía
  • Sentimientos de culpa, ansiedad o miedo relacionados con la comida
  • Cambios de humor frecuentes o retraimiento social
  • Patrones de atracones, purgas o restricción alimentaria

¿Por qué pedir ayuda profesional?

Los TCA son problemas de salud mental complejos que afectan tanto al cuerpo como a la mente, y rara vez se superan únicamente con fuerza de voluntad o apoyo informal. Contar con un profesional especializado permite abordar no solo la conducta alimentaria, sino también el sufrimiento psicológico que la sostiene. La ayuda profesional ofrece un espacio seguro y sin juicio, donde poder hablar de pensamientos, miedos y emociones que muchas veces se viven en silencio. Un tratamiento adecuado ayuda a comprender por qué aparece la necesidad de control, cómo se mantiene el trastorno y qué funciones cumple en la vida de la persona. Desde ahí, se pueden aprender nuevas formas de regular las emociones, relacionarse con el cuerpo y recuperar una vida más libre y flexible.

Si vives en Oviedo o en Asturias y sientes que la relación con la comida o con tu cuerpo te está generando malestar, no tienes por qué afrontarlo solo/a. Como psicóloga especializadas en trastornos de la conducta alimentaria en Oviedo, puedo acompañarte en este proceso desde un espacio seguro, cercano y adaptado a tus necesidades, para ayudarte a comprender lo que te ocurre y empezar a recuperar bienestar. Pedir ayuda es el primer paso para cuidarte.
Ennoia Psicología
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